Vida sana
Última actualización 23/10/2008@22:13:09 GMT+1
En las últimas décadas los hábitos alimenticios de nuestra sociedad han cambiado considerablemente. Hemos pasado de una cocina tradicional a consumir platos preparados listos para calentar en dos minutos en el microondas. Uno de los ingredientes más representativos de nuestra actual alimentación es el azúcar. Aprendemos a consumirlo con entusiasmo y sin medida en forma de gominolas y toda clase de chucherías cuando somos pequeños y llegamos a la adultez teniendo que renunciar a los dulces caprichos para poder perder peso o prevenir problemas de salud asociados con la nutrición.
Para aquellos que se plantean enriquecer su dieta con ingredientes no procesados y de origen biológico en los herbolarios pueden encontrar alternativas a los edulcorantes que se venden en hipermercados. El azúcar de caña integral o la fructosa endulzan tanto como el azúcar blanco y resultan más beneficiosos. Además, productos como el sirope de arce, procedente de Canadá, o el sirope de ágave, originario de México, procuran un dulce sabor con interesantes propiedades terapéuticas. Este último en concreto ayuda a controlar los niveles de colesterol, inhibe el crecimiento de bacterias patógenas, estimula el crecimiento de la flora intestinal y gracias a su bajo índice glicémico es adecuado para dietas de adelgazamiento. Basta con sustituir los terrones blancos por este jarabe a la hora del café o cuando queramos cocinar repostería para poder mimar el paladar al tiempo que cuidamos nuestra salud y la de los nuestros.